Los escritores tenemos diferentes maneras de planificar nuestro horario al crear nuestras historias y según nuestras maneras podemos ser escritores brújula, mapa y faro. Aunque no se trata de una selección reglada, sino una más flexible que busca simplificar nuestra forma de escribir. Puede serte útil para saber lo que va contigo y sacar el máximo jugo a tu potencial literario.

Escritores brújula, más combatientes que el resto

Los escritores brújula son aquellos que se lanzan al reto de escribir sin tener ni idea de cómo van a construir la trama, usando como una brújula aquello que quieren transmitir. No tienen ni idea de la estructura, las escenas o los personajes que conforman su libro. Van indagando sobre la marcha con el tema de su novela siempre presente y combaten con las dificultades. Son muy versátiles y al no estar sujetos por ideas rígidas pueden cambiar sobre la marcha dándoles una gran flexibilidad para trazar las tramas. No les gusta planificar más de la cuenta y les encanta la aventura que supone no tener nada asegurado.

Escritores faro, los descubridores de tramas

Los escritores faro se parecen mucho a los escritores brújula debido a su escasa disposición a tener todo planeado. Sin embargo, algunas escenas están perfectamente planificadas, aunque no saben muy bien como llegar a ellas. De la misma forma que un faro, estas escenas rebosan luz en determinadas partes de la trama y guían al escritor hasta ellas. Aunque una parte del trabajo este perfectamente definido, las escenas en penumbra son desconocidas y moldeables, en las que puede suceder cualquier cosa. ¡Igual que les pasa a los escritores brújula durante todo el proceso!

Yo personalmente me considero una escritora faro, pues, aunque algunas escenas, personajes y circunstancias están, totalmente claras, los huecos que debo cubrir para que la trama este bien ensamblada son desconocidos. Por lo que, para rellenar esos huecos, improviso sobre la marcha y los voy moldeando a medida que investigo.

Escritores mapa, los estrategas de la escritura

Los escritores mapa son los más organizados, pues antes de lanzarse a escribir saben de que van a tratar sus libros, como va a ser la trama e incluso cual será el desenlace de esta. Su libro forma un universo que apenas tiene secretos para ellos, lo conocen a la perfección y su increíble coordinación les permite hacer frente a los bloqueos. Los problemas que puedan surgir a medida que escriben no les preocupan pues han planificado sus novelas a un nivel de detalle, que saben muy bien como encontrar soluciones. Todo ello, sin perder la verosimilitud y profesionalidad de sus tramas.

¿Los escritores brújula y faro son más caóticos que los escritores mapa?

Algunas personas consideran que los escritores brújula y faro son peores o más caóticos que los escritores mapa. Esta manía de etiquetar es común en todos los mortales y aunque los escritores mapa tengan un nivel de planificación elevado que les salve de muchos bloqueos, es difícil para ellos poseer la creatividad y capacidad de cambio que tienen los escritores brújula. Por tanto, todos los tipos escritores, con independencia del tipo que sean, tienen sus ventajas.

La utilidad de migrar de un tipo de escritor a otro

Como he comentado en los puntos anteriores cada tipo de escritor tiene su punto fuerte, y lo más inteligente es atreverse con las cualidades de cada uno de estos tipos. Los escritores brújula poseen una creatividad insuperable y su sentido de la aventura les empuja a adentrarse en terrenos desconocidos que pueden llevarlos a tramas impactantes y originales.

Los escritores faro tienen claras algunas escenas que permanecen inmutables en la trama y que les empuja a investigar y adaptarse a las mismas. Por tanto, deben enfrentarse al reto que supone no quedarse con lo primero que encuentran sino buscar la situación que mejor encaje con las expectativas que ya tenían definidas. Tienen la perspicacia para discernir entre toda la información y quedarse con la que mejor encaja en su historia.

Por último, los escritores mapa poseen un envidiable capacidad de planificación que no solo les salva de los bloqueos, sino que los permite evitar incongruencias de trama y crear historias llenas de profesionalidad y veracidad. En conclusión, variar de un tipo de escritor a otro dependiendo de la circunstancia puede ser una decisión acertada que pulirá todas las aristas de tus aptitudes literarias.

 

De cualquier forma, no debes atormentarte por ser de un tipo u otro. Solo es una manera de etiquetar el proceso creativo sin mayor transcendencia que la que tu le des. Bien es cierto, que dependiendo de tu experiencia y la complejidad de la historia que quieras crear, deberías decantarte por un estilo más organizado u otro más aguerrido. Te espero la próxima semana con otro artículo y te recomiendo apuntarte al Newsletter si aún no lo has hecho.