Si quieres aprender cómo escribir una novela, este es un buen punto de partida. Antes de pensar en personajes, trama, giros argumentales o estructuras, necesitas construir unas bases sólidas que den sentido a todo el proyecto.

Este es el primer contenido de una serie de diez en la que vamos a recorrer, paso a paso, cómo escribir una novela y convertir esa idea que tienes en la cabeza en una historia sólida, coherente y con profundidad.

Voy a utilizar mi experiencia escribiendo para ayudarte a evitar algunos de los errores más habituales de quienes empiezan, para que puedas afrontar el proceso con mayor claridad.

Porque aprender cómo escribir una novela no consiste únicamente en sentarse delante del ordenador y empezar a llenar páginas. Antes de escribir, hay tres cuestiones fundamentales que deberías resolver.

Descubre por qué quieres escribir una novela

El primer paso para entender cómo escribir una novela es tener claro por qué quieres hacerlo. ¿Cuál es tu razón para escribir?

Puede parecer una pregunta sencilla, pero su respuesta será mucho más importante de lo que imaginas. Tu razón será el anclaje durante el proceso de escritura y es muy importante que la tengas presente durante todo el proceso.

Escribir una novela puede llevarte meses e incluso años. Durante ese tiempo aparecerán bloqueos, frustración, inseguridad y días en los que simplemente no tendrás ganas de sentarte a escribir.

Por eso, si realmente quieres aprender cómo escribir una novela y terminarla, necesitas un anclaje: un motivo suficientemente importante como para mantener la disciplina incluso cuando la pereza te invada.

Y hay una condición fundamental: esa razón debe depender de ti.

No bases tu motivación en resultados que no puedes controlar. Por ejemplo, tu principal motivación no debería ser:

“Quiero vender muchos ejemplares.”

Puedes trabajar para aumentar las posibilidades de conseguirlo, pero el resultado final depende también de la acogida de los lectores, del mercado, de la promoción y de muchos otros factores que están fuera de tu control.

Cuando empiezas a escribir, además, lo normal es que nadie conozca tu trabajo. Si tu motivación depende exclusivamente de la atención, las ventas o el reconocimiento externo, será mucho más fácil que aparezca la frustración.

Por eso, uno de los primeros aprendizajes sobre cómo escribir una novela consiste en encontrar una razón que siga teniendo sentido incluso aunque al principio nadie preste atención a tu obra.

Una buena forma de explicar a qué me refiero es mostrar por qué escribo yo. Mi motivación es dejar constancia de mis valores y demostrarme que soy capaz de comprometerme con algo y terminarlo. Para mí, escribir es una forma de crecimiento personal y también una manera de dejar un pequeño legado.

Cuando tenía aproximadamente doce años sufrí un accidente de coche. No llevaba puesto el cinturón y me llevé un susto enorme. A medida que fui creciendo tomé cada vez más conciencia de que podría haber muerto y de que era una suerte continuar aquí. Eso hizo que empezara a preguntarme qué quería hacer con el tiempo que tenía.

Sí, ha quedado un poco dramático, pero precisamente de eso se trata: de encontrar tu propia razón. Si estás intentando descubrir cómo escribir una novela, antes de continuar pregúntate:

¿Por qué quiero escribir esta novela?

Decide sobre qué quieres escribir

Aprender cómo escribir una novela también implica decidir qué temática vas a desarrollar y, sobre todo, qué quieres transmitir a través de ella.

No se trata únicamente de elegir si vas a escribir fantasía, romance, ciencia ficción, novela histórica o thriller. También necesitas preguntarte qué hay detrás de esa historia. Define el mensaje que quieres dejar al lector.

Todo libro adopta un formato determinado: novela, ensayo, autobiografía, relato… Cada uno tiene sus particularidades, pero las bases creativas comparten muchos elementos.

Si quieres que tu novela se convierta en un proyecto importante para ti, que transmita tus valores o que inmortalice de alguna forma una parte de tu visión del mundo, necesitas saber qué quieres decir.

¿Qué quieres que permanezca en la mente del lector cuando termine la historia?

Una de las claves para comprender cómo escribir una novela con profundidad consiste precisamente en responder estas preguntas antes de desarrollar toda la trama.

Una novela puede entretener y tener profundidad al mismo tiempo. Si quieres aprender cómo escribir una novela que haga pensar, transmita determinados valores o tenga personajes cuya profundidad obligue a leer entre líneas, necesitas trabajar esta parte desde el principio.

Las historias que permanecen en nuestra memoria suelen provocar algo. Nos inspiran. Nos incomodan. Nos hacen reflexionar.

A veces incluso olvidamos el nombre de sus protagonistas, pero recordamos durante años cómo nos hicieron sentir o qué ideas despertaron en nosotros.

Por eso, antes de avanzar al siguiente paso, intenta responder:

¿Qué quiero transmitir con mi novela?

No necesitas tener cada detalle decidido, pero sí una dirección suficientemente clara.

He conocido a escritores publicados que nunca se habían planteado qué querían transmitir con sus libros. Lo que demuestra que no están tan lejos de ti, ahora sabes algo que algunos ignoran.

Cómo escribir una novela que le importe a los demás

Este es probablemente uno de los puntos más importantes para cualquiera que quiera aprender cómo escribir una novela que conecte con otras personas. La pregunta es sencilla:

¿Cómo puedo hacer que a la gente le importe?

Las historias nacen para ser transmitidas. Por eso, tan importante como tener un mensaje es conseguir presentarlo de una manera que resulte interesante para otras personas.

Si quieres dar a conocer tu libro, necesitas que alguien quiera leerlo. Para que alguien dedique varias horas de su vida a una historia debe percibir que recibirá algo a cambio. Tu novela necesita ofrecer algo al lector.

Puede ser entretenimiento, una reflexión, una experiencia, una respuesta o una nueva forma de observar un problema. Esto es, en cierta manera, la promesa de tu novela: la transformación, experiencia o recompensa que espera encontrar el lector.

Por eso, cuando estudias cómo escribir una novela, no basta con pensar en lo que tú quieres contar. También necesitas preguntarte qué puede obtener el lector de esa historia.

Aquí es donde algunos escritores y artistas encuentran dificultades.

Podemos estar tan centrados en nuestra obra y en aquello que queremos expresar que olvidamos a la persona que está al otro lado. Después llega el momento de publicar y las expectativas chocan con la realidad.

Cuando el resultado no es el esperado, es fácil caer en una explicación cómoda: pensar que los demás no entienden la obra, que no les interesa la cultura o que el público no sabe apreciarla.

Esta conclusión evita una pregunta mucho más útil:

¿Estoy comunicando mi idea de la mejor manera posible?

Quizá el mensaje necesite matices. Quizá pueda expresarse de una forma más clara. Quizá necesites ayudar al lector a comprender determinados elementos de tu estilo. Quizá todavía no has encontrado la forma adecuada de conectar tu propuesta con las personas a las que quieres llegar.

Comprender esta relación entre autor y lector es una parte imprescindible de cualquier proceso sobre cómo escribir una novela. La cultura sí interesa: el reto está en generar conexión.

Resulta difícil afirmar que a las personas no les interesa la cultura cuando vemos museos llenos, ciudades históricas que reciben millones de visitantes o personas dispuestas a recorrer grandes distancias para acudir a determinados eventos culturales.

El interés existe. La cuestión es conseguir establecer una conexión entre aquello que tú quieres contar y aquello que otra persona puede encontrar valioso. Esa conexión también forma parte de aprender cómo escribir una novela.

No se trata de renunciar a tu visión para agradar a todo el mundo, sino de buscar la mejor forma posible de comunicarla. Por eso vuelve a la misma pregunta:

¿Cómo puedo hacer que a la gente le importe?

Cuando seas capaz de responderla, podrás presentar aquello que te interesa de una forma que también resulte interesante para las personas a las que quieres llegar.

Y entonces dejarás de perseguir lectores para empezar a ofrecerles una razón para acercarse a tu historia.

Cómo escribir una novela: los tres pasos que debes resolver antes de empezar

Si estás aprendiendo cómo escribir una novela, antes de avanzar con personajes, estructura o capítulos deberías ser capaz de responder tres preguntas:

  1. ¿Por qué quiero escribir esta novela?
  2. ¿Qué quiero transmitir con ella?
  3. ¿Cómo puedo conseguir que a otras personas les importe?

Estas tres respuestas formarán parte de las bases creativas de tu proyecto.

Todavía no hemos hablado de estructura, personajes, escenas o diálogos porque antes de construir una historia necesitamos saber por qué queremos contarla, qué queremos decir y por qué alguien debería querer escucharla.

Ese es uno de los primeros pasos para entender de verdad cómo escribir una novela con intención y profundidad.

En los próximos contenidos profundizaremos en otras cuestiones fundamentales, como la censura, la polarización y la conexión emocional, para seguir construyendo unas bases narrativas sólidas.

Escribir una novela no es únicamente una cuestión técnica. También implica comprender qué quieres decir, a quién quieres llegar y por qué merece la pena contar esa historia.

Nos vemos en el siguiente capítulo, descubridores de historias. Qué tengas una semana de novela.