Muchas asociaciones velan por defender los derechos humanos y la práctica bárbara y antigua de la esclavitud esta cada vez menos extendida. Sin embargo, existe aún mucha ignorancia en este polémico tema. Una vez me encontré con una persona que decía que la esclavitud era una práctica que solo los blancos practicaban con los negros. Hoy me dispongo a dilapidar ese total desconocimiento.

Una malsana costumbre nacida en las primeras civilizaciones

La esclavitud es una malsana costumbre nacida en los albores de las primeras civilizaciones humanas. Ya en la antigua Mesopotamia y en el antiguo Egipto, se tiene constancia de la presencia de esclavos en diversos escritos. Todas las civilizaciones sin excepción han practicado la esclavitud en algún momento y aunque algunas hayan hecho alarde de ella en mayor medida, ninguna puede quedar eximida de su parte de responsabilidad.

Los musulmanes tuvieron un comercio esclavista a lo largo de varios siglos que ascendía a 18 millones de personas. Por supuesto es una estimación y es probable que los números fueran mayores, aun así, cada colectivo se consideraba moralmente justificado ante la práctica. El Corán consideraba que los infieles eran pecadores y su incorrecta interpretación fue suficiente para justificar esta práctica bárbara y antigua. Lo mismo ocurría en los reinos cristianos donde la religión se convirtió en una barrera entre las personas y los esclavos.

Las premisas que justificaban la venta de esclavos

Para llevar la esclavitud al nivel que conocemos todos los pueblos tuvieron que buscar una justificación clara. Alguna premisa que les permitiera sentirse moralmente superiores y que infravalorara a una parte de la sociedad, aquella que se convertiría en esclavos.

Durante la antigüedad, los esclavos eran principalmente prisioneros de guerra o habitantes de poblaciones incapaces de defenderse contra una invasión. Así los más pobres se llevaban la peor parte y ante la imposibilidad de conseguir un rescate por ellos, lo pagaban con una vida entera de servidumbre forzada.

En una época de guerras en la que el mapa político cambiaba muy rápido, se necesitaba una condición inmutable. Esta condición fue la religión que pasaría a través de las generaciones independientemente de quien ganase una u otra guerra. Su incorrecta interpretación coloco a muchas personas a un nivel tan bajo que muchos consideraban con más derechos a los animales. Hasta tal punto llegaba esta interpretación que algunos definían a los esclavos como animales sin alma. En ausencia de religión, no tardarían en encontrar cualquier diferencia para llevar la esclavitud a la práctica.

El negocio triangular del Atlántico

Cuando hablamos de esclavitud nos viene a la mente a negreros blancos transportando a grandes cantidades de personas negras. Esta es la imagen del negocio esclavista más famoso de la historia, aquel que traslado a 20 millones de personas a las colonias americanas. Se le conoce como el negocio triangular por el itinerario habitual que hacían los barcos de la época y por lo lucrativo que era para los que se beneficiaban de él.

Este consistía en barcos que salían de Europa con productos manufacturados y que pasaban por las costas de África occidental en esencia, para comprar esclavos. Una vez embarcados en los barcos esclavistas eran llevados a América para trabajar en las plantaciones mayormente. Los buques dejaban los productos manufacturados en América y regresaban a Europa con materias primas. Realizando dos negocios al precio de uno, el triángulo del Atlántico se convirtió en una inversión boyante para muchos. A pesar de la cruel realidad que la esclavitud significa, sería un error pensar que solo los negros la sufrieron.  Como verás en las siguientes líneas, la esclavitud es una práctica bárbara y antigua donde la apariencia externa ha sido solo una de las múltiples excusas para ejercerla.

La venta de esclavos blancos, el negocio del Mediterráneo

Cada mar narra su propia historia y el Mediterráneo fue testigo de la trata de esclavos blancos a alta escala. Esta vez fueron miembros del imperio otomano bajo la religión del islam los que se escudaron en la condición de infieles de algunos europeos para esclavizarlos. Solo los datos de importación de mano esclava en Estambul alcanzaban los 2,5 millones de personas.

La sede de este comercio estaba en las costas del norte de África donde los piratas berberiscos tenían diversos mercados de esclavos al aire libre. Estos corsarios se dedicaban a saquear pequeñas ciudades de la costa para atrapar numerosas personas en cada ataque para incluirla en el mercado esclavista. Se dedicaban también al saqueo, pero el potencial que traía consigo la esclavitud no dejo indiferente a estos piratas. Muchos decidieron dedicarse a este negocio y pasar por la espada a cualquiera que no fuera rentable.

En el mejor de los casos acababan siendo esclavos domésticos. En el peor, los hombres eran introducidos como remeros en las galeras o la minería. Las mujeres más jóvenes se vendían con el objetivo de engordar los harenes de los países musulmanes. En cualquier caso, el trabajo duro y las torturas eran lo que les esperaba a los pobres que no suscitaran la petición de un rescate.

Los motivos que produjeron el incremento de la esclavitud en América

Por muy inmoral que suponga la esclavitud se trataba como un negocio y como tal, estaba sujeto a las leyes de la oferta y la demanda. Lo primero que nos llama la atención es la diferencia en la cantidad de personas que se importaron en el Mediterráneo durante los siglos XVI al XVIII comparada con el negocio triangular del Atlántico. Algunos dicen que es porque los blancos somos mas crueles que los negros. Si revisamos la historia veremos que es una falacia.

En el nacimiento de las colonias americanas la población indígena suponía una parte muy pequeña de la demografía. Diezmados por las enfermedades traídas de Europa y, en menor medida, por incursiones armadas, era un continente muy despoblado. En Europa la población estaba creciendo y sus peculiaridades geográficas y climáticas no la hacían apta para cubrir la demanda de todo el continente. Se necesitaba de extensas zonas de cultivo y mucha mano de obra. Las extensas tierras americanas cubrían la primera necesidad, el continente africano daba lo necesario para que una práctica bárbara y antigua siguiera ejerciéndose.

En vista de la enemistad que había entre las tribus africanas y la ausencia total de un pensamiento colectivista que las uniera, había muchos dispuestos a meterse en el negocio. Así, fueron los propios africanos quienes, capturando a tribus rivales del centro y el oeste del continente, los arrastraron hasta las costas para su venta. Los mercantes europeos, en general, eran reacios a adentrarse en un continente tan adverso y desconocido, arriesgando sus vidas y su capital. Las mareas y los vientos hacen que el viaje a América pasara por las islas canarias entre otras, que están cerca del continente y no suponen un desvío muy costoso. De haber estado Asia en esas latitudes en lugar de África, el resultado habría sido muy similar.

Las peculiaridades de la esclavitud en el Mediterráneo

En cuanto a Europa los piratas berberiscos tuvieron un terreno perfecto para pillajes que permitieran una huida rápida. Este continente posee numerosas islas y penínsulas muy pobladas donde los barcos pueden entrar con facilidad. Todo lo contrario, a lo que ocurre en África que es un continente muy macizo. La demanda en los países musulmanes era menor que la de las colonias americanas y los europeos tenían otra diferencia clara con sus homólogos africanos, una conciencia más colectivista.

Aunque con diferencias, los europeos compartían el cristianismo como religión. Por otra parte, la costumbre de esclavizar a los vecinos había dejado de practicarse en Europa con la llegada del feudalismo. Además, algunos gobiernos tomaron medidas exhaustivas para impedir que sus súbditos fueran esclavizados. En el caso de España, se llevaron a cabo intensas negociaciones con los corsarios con la intervención de la Armada Real. Por ese entonces, una de las flotas de guerra más importantes del mundo. También existían congregaciones religiosas que negociaban la liberación de esclavos cristianos en el norte de África. Otros gobiernos tomaron medidas, aun así, fue difícil evitar un coladero de personas tan numeroso a los países musulmanes.

Las consideraciones que comprenden la esclavitud

Como es esperable estudiamos la historia de la esclavitud con los estándares actuales. Sin embargo, y en vista de que no podemos cambiar la historia, debemos estudiar las razones por la que las cosas se dieron de esa manera. Entender porque las personas de la época actuaban así y hacerlo de la forma más objetiva posible.

Podemos concretar que la esclavitud es una práctica bárbara y antigua, común en todas las civilizaciones humanas. Que se han usado diferentes premisas para justificarla e incluso hoy día, algunos países siguen ejerciéndolas.

 

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